"Los más en el mundo no conocen ni examinan lo que cada uno es, sino lo que parece" Baltasar Gracián
FERNANDO BOTERO

 

A PUERTA DE BRANDEBURGO CON EL CABALLO DE BOTERO AL FUTURO

EVARISTO CAMARGO-RODAS Periodista Cultural y Crítico de Arte

EVARISTO CAMARGO-RODAS - Periodista Cultural y Crítico de Arte - firenzischatzland@yahoo.es

En el 17mo. Aniversario de la Unidad Alemana el 3 de Octubre

Puerta de BrandeburgoEscenario y testigo de sucesos que marcaron vuelcos radicales en la historia alemana, europea y del mundo, lo es ahora, igualmente, de Fernado Botero con cuya obra “Caballo”protagoniza un rol sin parangon ni antecedentes.

La Puerta de Brandeburgo es una obra  de gran magnificencia. Una reliquia-simbolo de lo más venerado (luego de la Catedral de Colonia) por los alemanes que hacen todo lo posible para despedir al año que se va y recibir al año nuevo reunidos en alegres, festivos y coloridos espectáculos delante suyo con lo que se convierte en el punto de mayor aglomeración humana en Alemania.

Es un bello conjunto que reune en si mismo la más bella arquitectura, el más acabado diseño, el más armoniosa equilibrio de sus componentes que interactuan melodicamente, una perfecta combinación de lineas, de curvas, de superficies, todo ello dispuesto con refinado sentido estetico que atrae y retiene la vista para regocijo sensorial.

 

Maestro FERNANDO BOTEROLos 4 Caballos de la Puerta de BrandenBurgo vienen de recorridos, de conquistas más allá de las latitudes terraqueasSi todo el monumento como tal es una pieza acabad ade perfección lo es aún más, aumenta su atractivo enormemente con la grandiosa culminación que son los 4 caballos captados y presentados en un momento de su marcha briosa, intensa, decidida, triunfal-sobre todo triunfal-; cada corcel aparece como un glorioso titan que llega o viene de quien sabe que remotas esferas, de que lejano0s y desconocidos mundos y, con su expreción elocuente, nos anuncian, nos hablan tambien elocuentemente, el mensaje de la gloria que portan. 

Esima de ellos, coronando su heraldo de triunfo un águila majestuosa afirma y proclama que esta magnifica cuadriga llegan de mundos supraterrenales tal vez de los cielos... Contemplar cada angulo, cada recodo, cada superficie, cada columna, es hallar una y otra vez gratificantes sorpresas esteticas.  Ahora, en todo el frente de ese dechado monumental, se yergue, se levanta, se posa, ha fijado sus patas, su majestuosa figura un enorme caballo, escultura de Fernando Botero. 

Y cómo se integra, con que armoniosa armonia estetico escultórica se integra, se adapta al conjunto de la Puerta de Brandeburgo haciendolo aún más glorioso, impactante, asombroso y fascinante.  El conjunto monumental se ha crecido.  Ha aumentado considerablemente el logos, el concepto, el significado; ha rubricado su gloria tradicional y ha abierto enormes dimensiones por donde discurren a partir de ahora las novedosas, dinámicas, progresistas, poderosas corrientes que siempre han guiado a Alemania ante la historia.

La Puerta de Branderburgo con el Caballo de Botero en su delantera sobre el suelo es el nuevo simbolo, enraizado en gloriosa tradición, de la Alemania que siempre ha sabido y podido entendersen y conquistar al futuro.

Los 4 Caballos de la Puerta de BrandenBurgo vienen de recorridos, de conquistas más allá de las latitudes terraqueas; el Caballo de Botero viene, tambien, de recorrer, de pasearse, de fijar sus coces, de exhalar sus alientos por los más gloriosos espacios que el hombre ha forjado sobre la tierra, los Jardines de Montecarlo, los Campos Eliseos, Park Avenue, Florencia, Milan, Washington, Venecia. 

Era, entonces, un imperativo que esos grandiosos ejemplares equinos se encontrasen y se reconociesen:  La bella cuadriga, en su briosa, enjundiosa figura de ballet, posada allá arriba en la cuspide del monumento recibe jubilosa al magnifico corcel boteriano que, allá en el suelo posado, entra con pleno derecho a aceptar la bienvenida y se integra con ellos como si siempre fuese esperado.

Nunca a nadie se le ocurrio pensar que la cuadriga necesitase o le faltase un “ Quinto Elemento” hasta que se supo que por el mundo un caballo tenía y hacía iguales hazañas.

Era el hermano legítimo que por su cuenta tambien conquistaba otros lares.  Llegado el momento el Caballo Boterista conforma en el monumento el ”Quinteto de Brandeburgo”.

Son ejemplares de mundos diferentes pero hermanados por una misma raza de grandes conquistas.  Unos son vibrantes exponentes de la caballeria clásica;el Caballo de Botero encarna imponentemente el rostro, la faz del futuro ¡¡El Caballo de Botero trae y presenta a sus hermanos de la Cuadriga de Brandeburgo ante el futuro!! . 

Le aporta al explendoroso conjunto la avasalladora presencia de las obras de arte Boterista: la nueva armonía creada por Botero y conocida y registrada ya en la historia del arte como Boterismo que lleva a límites inimaginados antes de él al volumen, que hace del volumen un protagonista de primer orden que convierte al volumen en una forma ideada solo por él, por Botero (de ahí el Boterismo) que maneja con sublime artisticidad al volumen integrandolo armoniosamente a las formas preexistentes( la nueva armonía mencionada) haciendo de estas formas preexistentes( en este caso el Caballo) otras nuevas y originales ctriaturas diferentes a las anteriores que les sirvieron como punto de partida.  Los caballos, pájaros, gatos,hombres, mujeres, manos ... en el arte escultórico del genial Botero siguen siendo eso pero, a su vez, son otros, otra cosa diferente, original, única, es un arte que se convirtio..., en tendencia.

Ahora es posible deleitarse contemplando a ese soberbio, portentoso quinteto équino.  La Puerta de Brendeburgo ha tomado otro cariz, ha asumido otra nueva dimensión que le confirma la visión y misión que siempre tuvo: representar y encarnar el encuentro y la conquista del futuro.

 

La vigorosa como gracil magnitud corporea del ejemplar Boteriano es la más indicada para ser capaz de llevar a feliz término, liderando a sus clásicos hermanos de la cúadriga, el tambien feliz abrazo con el porvenir.  Hasta es posible imaginarlos, verlos  en su marcha triunfal: los trayectos de gran aliento en los lomos y patas titánicos del caballo Boterista y cuando èste acuse fatiga el inmediato, presto, oportuno y agil relevo por la cuadriga esbelta, lozana cullos cuellos enhiestos avizoran por el porvenir... y el águila más arriba oteando el horizonte prometedor y ello es -precisamente- tanto más notable,  tanto más apreciable, si se contempla como merece al conjunto de corceles de la Puerta de Brandeburgo con el nuevo caballo por Botero: Posando la atenta mirada de los 4 équinos arriba desplegados al caballo Boteriano abajo en el piso, y, viceversa, de abajo, desde el Caballo de Botero hacia arriba, hasta los 4 caballos de la cuspide, es conducir el entendimiento, el conocimiento, la inteleccion estetica por las rutas teóricas ya señaladas, del neoclasicismo al nuevo neoclasicismo al ulterior nuevo neoclasicismo hasta culminar en el Boterismo. 

Les invito a los espectadores a deleitarse con este hermoso y gratificante recorrido, paseo visual por los caballos: arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. 

Haganlo desde los diferentes y multiples angulos que el amplisimo espacio del monumento les permite y regodense con tan placentera contemplación. 

Son las maravillas que solo son posibles gracias al gran arte.  Lo demás, es lo demás.

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