La bomba Triple A de Brieva

Evaristo Camargo-Rodas - Periodista Cultural y Crítico de Arte - Barranquilla, Colombia

 

 

Autor: Evaristo Camargo-Rodas - Periodista Cultural y Crítico de Arte - Barranquilla, Colombia  ... Ver más publicaciones........►

 

Horacio BrievaHoracio Brieva ha propuesto que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, más conocida como Triple A, retorne a los dominios del Distrito de Barranquilla.

Que toda la infraestructura, bienes muebles e inmuebles, equipos y maquinaria, logística y tecnología por las cuales es posible hoy día la marcha, el funcionamiento de las diversas operaciones necesarias para que todo lo atinente a la actividad de una entidad de acueducto y alcantarillado como lo es la Triple A (Añádasele el aseo y mantenimiento) lleguen eficaz, pronta y cumplidamente al usuario a costos justos y manejables para ambas partes sean recuperados por el Distrito, sean incorporados como parte de las propiedades municipales no es otra cosa que una ¡Bomba!.

Una verdadera bomba que como tal merece por lo menos ser tenida en cuenta, analizada, discutida, debatida con miras a que, ojalá, llegue a convertirse en feliz realidad.

Si nos situamos en el horizonte desde el cual el ciudadano ponente Horacio Brieva hace semejante propuesta, ello nos ofrece luces y hallazgos lo más de interesantes. Sin esforzarnos mucho salta a simple vista que estamos ante una idea de gran calado, de vasta envergadura. Basta nada mas imaginar en la enormidad que el Distrito vería incrementa sus activos y riquezas, y con ellos su autoridad y fueros contando entre sus propiedades con la Triple A como lo propone en magnifica coyuntura el ciudadano Brieva. Piénsese, por ejemplo, en el enorme crecimiento de los márgenes de negociación ante los organismos financieros y crediticios, tanto nacionales como internacionales, con los que podría contar el Distrito teniendo y mostrando, cual irresistible y seductor señuelo, a tamaño y poderoso activo.

Ideas propuestas, como estas tienen, entre muchas, la virtud de elevar grandemente la calidad del debate de los temas citadinos. Lo sitúan en un plano en el que verdaderamente deben estar los intereses de una metrópoli que se precie de tal y se postula en crecimiento y con amplísimas y favorables posibilidades de desarrollo.

Piensen también en un hermoso intangible. El inmenso robustecimiento y fortalecimiento del sano orgullo y ego del Barranquillero, del habitante de esta ciudad al constatar, al saber que el precioso liquido acuoso, el aseo y el alcantarillado son servicios básicos prestados por una empresa que , a través de la municipalidad, les pertenece de veras, es suya!

Cualquiera que mirase por encima, superficialmente, esta idea creería, erróneamente por supuesto, que su autor lo que busca es atraer sobre sí la atención como si se tratase de un extravagante recurso teatral, nada más lejos de la realidad.

Esta propuesta, para empezar, nos revela la elevada categoría, la dimensión pensante de su autor Horacio Brieva. Lo que tenemos que preguntarnos es cómo llegó, como arribó Brieva a tal idea restallante de sensatez, pertinencia, validez, oportunidad y posibilidad y sobre todo necesaria para la solidez Distrital y, como vimos, bienestar tanto síquico como material de los administrados ciudadanos.

Tengo la seguridad de que en Brieva operó el mismo proceso mental, similar mecanismo de racionalidad empleados por ciertos investigadores y profesores en universidades de Europa, Canadá, Estados Unidos y Asia.

Como es sabido, tales maestros universitarios solo llegan una o dos veces en el semestre a su cargo a disertar en su asignatura o materia. Una o dos veces en 6 meses llegan al claustro a exponer ¡y valla lo que exponen, disertan, plantean, lo que proponen!

Todo lo que ellos dilucidan ante sus ávidos y expectantes auditorios es el fruto, el resultado de seis meses dedicados a intensas, arduas, minuciosas, rigurosas jornadas de investigación y reflexión. Para cuando llegan ante los universitarios lo que dan a conocer son brillante ideas, novedosos planteamientos, originales enfoques.

Tal cual, ni más ni menos, es lo que hace Horacio Brieva con su propuesta Triple A.

Su luminosa idea no es fruto de la improvisación, ni del facilismo o para salirle al paso a una fugaz situación ni para atraer la atención sobre sí. Es fruto descollante, como en los pensadores europeos, de toda una vida dedicada con seriedad, sacrificio, honestidad, disciplina, rigor e inteligencia a los asuntos de la política, de la cosa pública, hasta convertirse en lo que Richard Sennett llama “hombre público” de dominio público osea cosmopolita (“El hombre público perfecto”) en su obra “El declive del hombre público”

Empresa de Agua, Alcantarillado y Aseo de Barranquilla, ColombiaComo Horacio Brieva, en la concepción de R. Sennett el cosmopolita es aquel que por dedicar su periplo vital a estos temas llega de forma natural a dotarse, a investirse con esa admirable condición y se espera de él ofrezca a la sociedad propuestas de envergadura que impulsen y lleven a más elevados estadios el nivel de la urbe y de los ciudadanos en los que opera y a los que sirve. Así lo ha hecho nuestro personaje. Lo suyo ha sido, y en particular con esta sesuda idea que se examino, proceder a la manera descrita por Jose Saramago, si el Premio Nobel, que crees?, esto es por todo lo alto, según la cual “la mejor manera de llegar a una buena idea es ir dejando que fluya el pensamiento al sabor de sus propios azares e inclinaciones, pero vigilándolo con una atención que conviene que parezca distraída, como si se estuviera pensando en otra cosa, y de repente salta uno sobre el inadvertido hallazgo como un tigre sobre la presa.

Porque así lo impulsaba y conducía su vocación, él se fue preparando para propuestas tan necesarísimas como la que me es honrosa y placentera ocuparme en esta reflexión.

Recuerdo como en nuestra juventud, ansiosos de empaparnos, de ilustrarnos y orientarnos no dejábamos ocasión de escuchar atentamente, en vivo y en directo como se dice ahora, de cuerpo presente a eminencias como Carlos Lleras Restrepo, Alfonso Lopez Michelsen, Otto Morales Benitez, Hernando Agudelo Villa, Alfredo Vasquez Carrizosa, Alvaro Gomez Hurtado, Carlos Lleras de la Fuente, Joaquin Vallejo Arbelaez, Fabio Lozano Semonell y muchos mas como Alvaro Uribe…. No sean mal pensados, si Alvaro Uribe Rueda el Conde, todos de quienes queríamos aprender y enriquecernos tanto en lo formal como en la esencia, sustancia y el contenido de sus idearios y visiones para amoldarlos a nuestros propios ideales y sueños.

Es decir, la propuesta de Horacio Brieva, sobre el regreso de la Triple A al Distrito no es de un día para otro sino la síntesis lógica, natural de una vida pensante como hombre público cosmopolita inspirado en ideales y sueños superiores.

Por si fuera poco esta propuesta revela también un aspecto de suma importancia. Que a Horacio Brieva le cabe el Distrito, la municipalidad, la urbe y todo lo que con ellos concierne en la cabeza. o podía ser de otra manera. Que la Triple A retorne a los fueros Distritales nos revela que todos, absolutamente todos los temas, asuntos, vericuetos de la cosa publica distrital son del dominio, del conocimiento cabal, del estudio y análisis, de la comprensión y entendimiento en excelencia por parte de Brieva.

La vuelta de la Triple A al dominio del Distrito es, como propuesta, como elocuente y contundente idea la ejemplar y enfática muestra de un activo deposito mental lleno de razones, iniciativas, innovaciones de un pensamiento personal en posesión de los secretos para administrar y conducir por elevados, fructíferos, ambiciosos y grandes proyectos los destinos de una ciudad como Barranquilla. Barranquilla como urbe, como metrópoli se merece a un estadista como Horacio Brieva. Nose si él sea precandidato o candidato. Pero con una propuesta como la aquí examinada, con una personalidad como la suya, la de Horacio Brieva, para que elecciones?

Escudo de Barranquilla, ColombiaCuando la sociedad tiene la fortuna de contar en su seno con una personalidad de esos quilates, de ese talante como aprendimos con Alvaro Gomez Hurtado, la democracia debería ahorrarse el gasto y el desgaste electoral e investirlo directamente con la dignidad burgo maestral. Pero que le hacemos, hay que cumplir el trámite.

Diría con Héctor Lavoe: “Compárenme criticones” y parafraseando su estribillo remataria:”Hoy te dedico mi mejor candidato”

Ah y como el que piensa no se autolimita a Horacio si también le cabe en la cabeza el entorno de Barranquilla como Soledad sobre la cual también ha hecho puntuales y magníficamente encaminada reflexiones.

Finalizo diciéndoles: Barranquilla con B de Brieva. Brieva con B de Barranquilla. Así, la próxima vez que abra el grifo tendrá la enorme satisfacción de que el precioso líquido es suyo, ciudadano, y la empresa que se la lleva (distribuye) también. Quieren mas?

 

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