Barranquilla en Hollywood

Evaristo Camargo-Rodas - Periodista Cultural y Crítico de Arte - Barranquilla, Colombia

 

 

Autor: Evaristo Camargo-Rodas - Periodista Cultural y Crítico de Arte - Barranquilla, Colombia  ... Ver más publicaciones........►

 

Dedicado a Mi señora Madre: RUTH RODAS GONZÁLEZ DE CAMARGO

Para quienes tenemos el Honor y privilegio de haber nacido en Barranquilla en un momento que nos permitió ser testigos (y hasta intervenir) en algunas de sus aun persistentes manifestaciones de su pasado de grandeza, asistir a sucesos y aconteceres que denotaban claramente su glorioso pretérito lo cual nos hizo asimilar y abrazar íntegra e irreductiblemente el modo de ser Barranquillero, nos llena de jubilo constatar un fenómeno paradójico: mientras en lo tangible, en lo palpable esta tierra generosa, abierta y, hasta el ayer no tan lejano, tolerante, es cubierta, llenada de estrepitosas seudo obras sin orden, concierto, armonía ni amplitud espacial; mientras, materialmente a la ciudad la cubren horrendos adefesios que chocan abiertamente con el futuro y simultáneamente arrasan precisamente con cuanta magnificencia urbana sea contundente recuerdo de su otrora majestuosidad, y así ir montando a su amaño, mezquindad y ruindad a “su” Barranquilla que materialmente no tiene nada, absolutamente nada que ver con la verdadera Barranquilla que asombró y cautivó a propios y extraños, levantando espantajos como el Transmetro, la Fundación sin Carnaval, Telecaribe (para negar burdamente la pertenencia de los Carnavales a nuestra ciudad urdieron disque “de fiesta por nuestra región”) destruyendo la avenida Murillo, Olaya Herrera, el Aeropuerto, la Cámara de Comercio (verdadera de cueva de Rolando archienemiga de Barranquilla).

Mientras malévolamente, con la maldad de la que solo son capaces los inferiores, los que se reconocen por debajo de la grandeza Quillera instigan la muerte del Hotel el Prado, del Museo Romántico y de todo cuanto sea testigo de un estatus de suprema jerarquía que alcanzó la ciudad, nuestra urbe, esa que vive y vivirá mientras existan genuinos Barranquilleros, vive, palpita, refulge, brilla y sigue logrando cumbres, sino ya en lo material, que es lo que se pueden tomar los inferiores cual vulgares raponeros y malandrines, si, elocuentemente en una cima imposible, vedada, inasequible para esos usurpadores: el estatus del arte, de la cultura y del espíritu.

Allí en esos sublimes nichos en los que resplandece la grandeza de la humanidad tiene acogida, cabida, es recibida con derecho propio y como el sitial al que por vocación y naturaleza pertenece el ser Barranquillero.

Es en el supremo ámbito del espíritu donde se manifiestan con prestancia y bella dignidad lo mejor de la herencia Barranquillera. Aquella Barranquilla del espléndido ayer ha legado no lo material, que es destruido y asaltado por la barbarie nacional y regional, sino lo espiritual, lo creativo, lo artístico en sus verdaderos hijos. Por cierto a estos geniales hijos Barranquilleros esta falsa Barranquilla los ataca, denigra, embiste (como en el Heraldo un vulgar magafleto – cruce antinatura y pervertido entre el panfleto y un magazín del mas sórdido lupanar – que se lanza contra Shakira y la Toti Vergara porque como rabiosos antibarranquilleros les escuece la inmensa cúspide de sus triunfos) sin alcanzarlos porque esas miserias no tienen el impulso para conseguirlo.

No solo son sus geniales hijos la ciudad resplandece. Por si fuera poco, la fuerza, el enorme vigor de su exitoso pasado aun es capaz de hacer escuchar sus hermosos ecos en quienes están dotados de sensibilidad artística y estética para ello.

Así ha acontecido en Hollywood, recientemente. Si. En Hollywood se han acordado de aquella Barranquilla ejemplar, rutilante. Muy a la manera Hollywoodense le han hecho un bellísimo homenaje a Barranquilla.

Hoy, ahora quiero compartirlo con mis hermanos Barranquilleros como un poderoso refuerzo para conservar nuestra altiva dignidad espiritual así destruyan, acaben y conviertan a “su” Barranquilla en una letrina vallenatera, yuquera, sangrienta y criminal o sea la antítesis de nuestra Barranquilla.

Nuestra Barranquilla ha tenido el inmenso honor de ser citada en el contexto del desarrollo de una excitante, febricitante, fulgurante y fascinante trama fílmica de Hollywood. Este honor es mas significativo y digno de perseverar y guardar en la memoria puesto que se ha hecho en una súper producción con un elenco de súper estrellas del mayor relieve en el firmamento Hollywoodense y del cine en general.

Agárrense bien de la silla en el teatro, alisten las palomitas de maíz y la Coca – Cola y vean complacidos y alegres como buenos Barranquilleros entre quienes aparece nuestra Barranquilla. Es una gran producción de Hollywood en la que destacan celebridades del cine como:

Kim Basinger !! Bravo por Barranquilla.

Michael Douglas !! Hurra por Barranquilla.

Kiefer Sutherland !! Wow por Barranquilla.

Dave Beckingbride !! Olé por Barranquilla.

En un momento clave de la historia el Director y el guionista quisieron cargar con el mayor suspenso y misterio al desarrollo de los acontecimientos y, lo mejor, lo genial que hicieron fue poner a Kim Basinger, fungiendo como First Lady de USA (lo de Barranquilla es así nada de por las ramas sino por todo lo alto para que sufra la manzana, cobarde y enfermiza envidia de sus detractores y enemigos) a decir este parlamento dirigido a Michael Douglas quien funge como el agente Pete Garrison: “Al Qaeda se reunió en Barranquilla”. ¿Que tal?, ¿Qué talito?, ¿Como les quedó el ojo?

Nuestra ciudad, como un lugar en el cual fijar un punto determinado y preciso de una trama sensacional de Hollywood es asociada cinematográficamente nada menos que con Al Qaeda la organización autora del acto mediático del siglo! ¿Como les quedó – otra vez – el ojo?

No contentos con ello, los esplendidos artífices de esta película reiteran la importancia de Barranquilla cuando mas adelante, otra vez!! Kim Basinger, la primera dama de los Estados Unidos le increpa a Michael Douglas (agente Pete Garrison) “¿Desde cuando trabajas para el cartel de Barranquilla?”.

Fílmicamente nuestra querida Barranquilla es a los ojos expertísimos de Hollywood un lugar digno de insertar con altura en sus tramas. Es que corronchos, la diferencia sideral, cósmica entre ustedes, sus pueblos y ciudades con nosotros los Barranquilleros es que ustedes son eso corronchos, como decían los antiguos Barranquilleros coralibes, mientras nosotros somos ciudadanos del mundo, sus pueblos son de yuca y nuestra ciudad es de ¡Película!. Ver a Barranquilla nombrada con gran elocuencia en la película The Sentinel de la Twenty Century Fox nos confirma y ratifica lo especiales que Dios nos hizo.

Gracias Dios. Como decía mi difunta madre Ruth Rodas González de Camargo, que el Señor Dios la tenga en su Santa Gloria, para que Valledupar, Cartagena, Montería, Sincelejo, Santa Marta, Riohacha y hasta Magangué lleguen a tener un alcance de esa infinita dimensión tendrán, decía Ruthy, “que pasar siglos y eternidades”. Y como dice el disc-jockey de salsa Cesar Hernández “hasta ahí, hasta ahí”.

 

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