
Autora: SONIA LILIANA FIO - Bahía Blanca, Argentina




La niña esperó otro minuto, y repitió:
“Mamá, corramos a través de la lluvia"
Y la mamá le dijo: "Pero si lo hacemos, nos empaparemos..."


Todos nos quedamos en absoluto silencio. Juro que no se escuchaba más que la lluvia. Nos quedamos parados, silenciosamente. Nadie entró ni salió del almacén en los siguientes minutos. La mamá se detuvo a pensar por un momento acerca de lo que debería responder. Este era un momento crucial en la vida de esta jovencita, un momento en el que la inocencia y la confianza podían ser motivadas, de manera que algún día florecieran en una inquebrantable fe...

"Amor, tienes toda la razón. Corramos a través de la lluvia. Y si Dios permite que nos empapemos, puede ser que Él sepa que necesitamos una lavadita"...
Y salieron corriendo...

Por supuesto que se empaparon, pero no fueron las únicas...


Las siguieron unos cuantos que reían como niños mientras corrían hacia sus autos. Sí, es cierto, yo también corrí. Y sí, también me empapé... seguro Dios pensó que necesitaba una lavadita
Las circunstancias o las personas pueden quitarnos nuestras posesiones materiales, pueden llevarse nuestro dinero, y pueden llevarse nuestra salud.
Pero nada ni nadie puede quitarnos nuestras más valiosas posesiones: NUESTROS RECUERDOS Así que no olvides tomarte el tiempo y la oportunidad de llenarte de recuerdos cada día. Una amiga me envió esto para recordarme precisamente eso: “Cada memoria es un ladrillo que construye mi vida”.



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